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La fruta escurrida es fruta confitada en almíbar y después escurrida, sin la costra de azúcar de la glaseada. Por eso llega tierna y húmeda, y se integra a la masa sin resecarla. Es la que le da al pan dulce casero esos trocitos blandos y perfumados que aparecen en cada tajada.
Lo que cambia cuando la fruta llega sin costra de azúcar.
Como no tiene costra de azúcar, la fruta conserva parte del almíbar. En el horno no le roba humedad a la masa: la acompaña, y el pan dulce queda más tierno.
Los trozos son chicos y blandos. Se mezclan fácil con la masa y quedan distribuidos en toda la pieza, sin bloques duros.
Trae frutas de distintos colores. Al cortar la tajada, el interior se ve salpicado, como el de un pan dulce de panadería. Es el detalle que hace que un pan dulce casero parezca de vidriera.
No hay que picarla ni hidratarla. Se enharina y va directo a la masa, al budín o a la rosca.
Tres pasos para que quede bien repartida.
Pasala por una cucharada de harina y sacudí el exceso. Así no se pega entre sí y no se hunde al fondo del molde.
En masas leudadas, incorporala cuando la masa ya está lisa y elástica. Si entra antes, se rompe y tiñe la miga. En budines, en cambio, se suma al final con espátula.
Nueces, almendras y pasas de uva completan el pan dulce clásico. La fruta escurrida pone el dulzor tierno y los frutos secos, el crujido.
Un pan dulce de masa leudada, perfumado con naranja, para hacer en casa.
Lo que trae y cómo cuidarla.
| Producto | Frutas surtidas confitadas en almíbar y escurridas |
| Textura | Tierna y húmeda, sin costra de azúcar |
| Proporción de referencia | Una taza y media cada 500 g de harina |
| Usos principales | Pan dulce, budines, roscas, tortas de frutas |
| Antes de usar | Enharinar para que no se hunda |
| Conservación | Envase hermético, lugar fresco y seco |
| Marca | Dietética Callao |
Lo que más se consulta en el mostrador.
Es fruta confitada en almíbar y luego escurrida, sin el baño final de azúcar que tiene la fruta glaseada. Por eso queda más tierna y húmeda, ideal para masas que se hornean.
La glaseada lleva una costra de azúcar cristalizado y es más firme y brillante; se luce como decoración. La escurrida no tiene esa costra, es más blanda y se integra mejor dentro de la masa.
Una taza y media por cada medio kilo de harina es una buena medida. Si te gusta muy cargado, podés llegar a dos tazas, siempre enharinada.
Enharinala antes de sumarla y agregala al final del amasado. En budines, si la masa es muy líquida, poné una capa de masa sola en el fondo del molde antes de la que lleva fruta.
Sí. En budines, muffins y tortas de frutas funciona muy bien porque no reseca la masa. También en roscas de Pascua y panes dulces trenzados.
En un frasco hermético, en un lugar fresco y seco. Como es húmeda, conviene usarla en las semanas siguientes a la compra. Si los trozos se pegan, separalos con un poco de harina. Para el pan dulce de fin de año, conviene comprarla unos días antes.
Fruta escurrida para el pan dulce, el budín y la rosca. Fraccionada en el local, en la cantidad que necesites.
Producto alimenticio. No reemplaza una alimentación variada y equilibrada. Conservar en lugar fresco y seco. Ante cualquier duda, consultá con un profesional de la salud.
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