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El ajo negro es ajo común que pasó semanas madurando con calor y humedad controlados. Sale oscuro, blando como una fruta seca y con un sabor que recuerda al balsámico y al regaliz. Se pisa con un tenedor, se unta y se suma a la cocina de todos los días.
Es la misma planta que el ajo blanco. Lo que cambia es todo lo que pasa después de la cosecha.
El diente se ablanda tanto que se pisa con el dorso de una cuchara. Queda una pasta negra y brillante que se extiende sobre pan, galletas o una tabla de quesos sin cocinar nada.
Durante la maduración ocurre la reacción de Maillard, la misma que dora la corteza del pan. El resultado tiene notas de ciruela, balsámico y regaliz, con un fondo salado tipo umami.
El picor y el olor fuerte del diente blanco prácticamente desaparecen. Por eso se puede usar en crudo, en cantidad, sin que tape al resto del plato.
Combina con carnes, hongos, arroz y huevos, pero también con chocolate amargo, frutillas o un queso azul. Pocos condimentos se mueven tan cómodos entre los dos mundos. Con unas láminas finas alcanza para cambiar un plato entero.
No necesita cocción ni preparación previa. Lo importante es cómo lo cortás o lo pisás antes de sumarlo al plato.
Si viene con piel, apretá cada diente desde la base y sale entero. Está blando y algo pegajoso: si se te pega al cuchillo, mojá apenas la hoja.
Para untar, pisalo con un tenedor y un hilo de aceite de oliva. Para decorar, cortalo en láminas finas con un cuchillo húmedo. Así se ve el color negro brillante.
En preparaciones calientes, agregalo fuera del fuego o en el último minuto. Si lo freís mucho tiempo se endurece y pierde el dulzor que lo hace especial.
Una técnica de cocina clásica: manteca blanda, saborizada y enfriada en forma de cilindro para cortar en rodajas. Se guarda en la heladera y sirve para varias comidas.
Los datos básicos para saber qué te llevás y cómo guardarlo en casa.
| Producto | Ajo negro |
| Marca | Kuro |
| Qué es | Ajo madurado con calor y humedad controlados |
| Textura | Blanda, untable |
| Sabor | Dulce, con notas de balsámico y regaliz |
| Cocción | No necesita, se come tal cual |
| Usos | Untado, en salsas, mantecas, risottos y vinagretas |
| Conservación | Lugar fresco y seco; abierto, bien cerrado |
Respuestas cortas para que lo uses sin vueltas.
Es ajo común que se madura durante semanas con calor y humedad controlados. En ese tiempo se oscurece, se ablanda y pasa de picante a dulce. No lleva tinta, azúcar ni ningún agregado para ponerse negro.
Es dulce y suave, con notas que recuerdan a la ciruela pasa, al vinagre balsámico y al regaliz. Tiene un fondo salado tipo umami y casi nada del picor del ajo crudo.
Sí. Ya viene listo: se pela y se come tal cual, untado o en láminas. También se puede sumar a preparaciones calientes, mejor al final de la cocción.
Con carnes a la plancha, hongos, huevos, arroz cremoso, quesos azules y de cabra, y pan tostado. En lo dulce, con chocolate amargo, frutillas y helado de vainilla.
En un envase bien cerrado, en un lugar fresco y seco, lejos del sol. Si hace mucho calor, la heladera lo mantiene firme. Usá siempre utensilios secos para sacarlo.
Es la misma planta. El ajo blanco es crudo, firme y picante; el ajo negro pasó semanas madurando y quedó blando, oscuro y dulce. En la cocina no se reemplazan: el blanco da intensidad desde el inicio de la cocción y el negro suma profundidad al final.
El ajo negro Kuro se pela con los dedos, se pisa con un tenedor y cambia una tostada, un risotto o un bife en un minuto. Probalo primero solo, untado en pan, y después animate a la cocina. Una vez que le encontrás la vuelta, se vuelve un básico de la alacena.
Producto alimenticio natural. No reemplaza una alimentación variada y equilibrada. Conservar en lugar fresco y seco. Ante cualquier duda, consultá con un profesional de la salud.
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