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Frutas secas a granel
Los higos secos tienen una textura que ninguna otra fruta seca repite: pulpa blanda y melosa, con cientos de semillitas que crujen al morder. Su dulzor recuerda a la miel y al caramelo, y por eso funcionan solos, al lado de un queso o cocidos lentamente en una salsa.
Lo que hace al higo seco distinto del resto de las frutas desecadas.
La pulpa es suave y elástica, pero está llena de semillas diminutas que crujen entre los dientes. Ese contraste es la firma del higo y lo que hace que cada mordida tenga algo más que dulzor.
El higo seco concentra un dulzor profundo, con notas a miel, caramelo y un fondo apenas tostado. No necesita nada más para ser un postre, y en preparaciones saladas aporta profundidad.
Cada 100 g aportan 9,8 g de fibra alimentaria y 162 mg de calcio, de los valores más altos entre las frutas secas. Son nutrientes propios de la fruta, sin agregados.
Con quesos, jamón crudo, nueces o carnes asadas, el higo seco equilibra la sal y la grasa. Es una de las frutas secas más usadas en tablas, rellenos y salsas para carnes.
De la tabla a la olla, sin complicaciones.
Paso 1
Sacales el cabito duro con una tijera y servilos enteros o abiertos al medio junto a quesos azules, de cabra o semiduros. Con unas nueces al lado, la tabla queda completa.
Paso 2
Cortalos en tiras o cubos con una tijera humedecida, para que no se pegue. Así van en granolas, budines, ensaladas de hojas, cuscús y yogur, repartiendo dulzor en cada cucharada.
Paso 3
Hidratados en agua, té o vino durante unos minutos de hervor suave, se inflan y sueltan su dulzor en el líquido. Es la base de compotas, salsas para cerdo o pollo y rellenos.
Cocción lenta y reducción: los higos se hidratan y el vino se vuelve un almíbar espeso.
Doce higos turcos · una taza de vino tinto · media taza de agua · dos cucharadas de azúcar mascabo o miel · una rama de canela · dos clavos de olor · la cáscara de media naranja en tiras · una pizca de pimienta negra.
Cortá el cabito duro de cada higo. Poné en una olla chica el vino, el agua, el mascabo, la canela, los clavos, la cáscara de naranja y la pimienta, y llevá a hervor. Sumá los higos, bajá el fuego al mínimo y cociná tapado 15 minutos. Destapá y seguí otros 10 a 15 minutos, hasta que el líquido se reduzca a la mitad y se vuelva un almíbar espeso. Dejá enfriar dentro del almíbar. Se sirve tibia o fría con helado, yogur natural, queso azul o una bondiola al horno. En frasco y en heladera dura una semana.
| Producto | Higos turcos secos |
| Sabor | Dulce, con notas a miel y caramelo |
| Textura | Pulpa tierna con semillas crocantes |
| Antes de usar | Retirar el cabito duro con tijera |
| Para hidratar | Agua, té o vino caliente, 10 a 15 minutos |
| Usos principales | Tablas de quesos, compotas, salsas, budines, granolas |
| Conservación | Envase cerrado, lugar fresco y seco; en heladera en verano |
Valores de referencia USDA para higo seco sin cocción.
| Valor energético | 249 kcal |
| Carbohidratos | 63,9 g |
| Azúcares | 47,9 g |
| Fibra alimentaria | 9,8 g |
| Proteínas | 3,3 g |
| Grasas totales | 0,9 g |
| Sodio | 10 mg |
| Potasio | 680 mg |
| Calcio | 162 mg |
| Magnesio | 68 mg |
| Hierro | 2,0 mg |
Tal cual, después de cortarles el cabito duro con una tijera. Se pueden comer enteros, abiertos al medio con un trozo de queso o una nuez adentro, picados sobre yogur o granola, o hidratados en una compota.
Son los azúcares propios de la fruta que cristalizan en la superficie cuando el higo pierde humedad. No es moho ni azúcar agregada. Se disuelven al hidratar los higos o al cocinarlos.
Cubrilos con agua, té o vino caliente y dejalos 10 a 15 minutos, o hacelos hervir suave unos minutos si los vas a usar en una compota o una salsa. Se inflan, la pulpa se ablanda y el líquido queda dulce y perfumado.
Con quesos azules, de cabra y semiduros, jamón crudo, nueces, almendras, miel, canela, naranja y vino tinto. En lo salado, van muy bien con cerdo, pollo, cordero y cebolla caramelizada.
Alrededor de 9,8 gramos cada 100 gramos, uno de los valores más altos entre las frutas desecadas. Dos o tres higos, unos 40 gramos, aportan casi 4 gramos de fibra.
En un frasco o bolsa bien cerrada, en un lugar fresco y seco, lejos del sol. En verano o en ambientes húmedos, conviene guardarlos en la heladera. Si se endurecen, unos minutos de vapor o de agua caliente los recuperan.
Higos turcos para la tabla, la compota y la merienda. Llevalos a granel y tenelos siempre a mano.
Producto alimenticio natural. No reemplaza una alimentación variada y equilibrada. Los valores nutricionales son aproximados y pueden variar según el lote y el origen. Conservar en lugar fresco y seco. Ante cualquier duda, consultá con un profesional de la salud.
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