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Frutos secos a granel
Las almendras tostadas llegan con el trabajo del horno ya hecho: el centro dorado, el aroma a fruto seco despierto y un crujido seco que dura. Como no traen sal, entran igual en una granola, un postre o una salsa, sin cambiar el equilibrio de la receta. Se abren y se usan.
El tostado es el paso que más sabor suma, y también el más fácil de pasarse de punto.
El calor transforma los azúcares y la grasa de la almendra: aparecen notas a pan tostado, caramelo y avellana que la almendra natural no tiene. Ese es el sabor que buscás cuando una receta pide almendras.
El tostado seca el centro y deja una textura quebradiza y firme, que se mantiene en ensaladas, yogures y cereales por más tiempo. La almendra natural, en cambio, es más húmeda y elástica.
Al no llevar sal, sirven tanto para una mousse como para un plato salado. Vos decidís el condimento. Las saladas ya vienen con esa decisión tomada y quedan reservadas para la picada.
Del punto justo al amargo hay un minuto de horno. Con las almendras ya tostadas te ahorrás la placa, el horno prendido y la tanda que se pasó. Abrís la bolsa y están listas.
Enteras, picadas o molidas: cada corte tiene su lugar.
Paso 1
Tal cual, en un bowl junto a frutas secas, o sobre una tabla de quesos con miel. Su sabor tostado combina con quesos de cabra, quesos azules y fiambres curados.
Paso 2
Pasalas por el cuchillo en trozos irregulares y espolvorealas sobre ensaladas de hoja, verduras asadas, arroces, yogur o helado. Sumalas al final para que no pierdan crocancia.
Paso 3
Procesadas en golpes cortos se vuelven una harina gruesa que espesa salsas, rellena tartas y reemplaza parte del pan rallado en un rebozado. Si procesás de más, se convierten en pasta.
La salsa catalana que espesa con almendra. Se asa, se procesa y se emulsiona con aceite.
Una taza de almendras tostadas · dos morrones rojos · dos tomates · cuatro dientes de ajo con cáscara · una rodaja de pan del día anterior · dos cucharadas de vinagre de vino · una cucharadita de pimentón dulce · 80 ml de aceite de oliva · sal y pimienta.
Asá los morrones, los tomates y los ajos en horno fuerte unos 30 minutos, hasta que la piel se ampolle. Dejalos templar tapados, pelalos y sacales las semillas a los morrones. Tostá el pan en sartén con un hilo de aceite. Procesá las almendras con el pan hasta que queden como arena gruesa; sumá las verduras, los ajos pelados, el pimentón y el vinagre, y procesá. Con el motor andando, agregá el aceite en hilo hasta que la salsa quede espesa y brillante. Salpimentá. Va con verduras grilladas, papas, pollo o pescado a la plancha, y en heladera dura cinco días.
| Producto | Almendras tostadas, sin sal agregada |
| Sabor | Tostado, con notas a pan y caramelo |
| Textura | Crocante y quebradiza |
| Porción de referencia | 30 g, unas 22 almendras |
| Usos principales | Granolas, ensaladas, salsas, rebozados, repostería, picadas |
| Para recuperar el crujido | Cinco minutos en sartén seca a fuego bajo |
| Conservación | Envase hermético; en heladera si no se consumen en semanas |
Valores de referencia USDA para almendra tostada en seco, sin sal.
| Valor energético | 598 kcal |
| Grasas totales | 52,5 g |
| Monoinsaturadas | 33,1 g |
| Saturadas | 4,1 g |
| Carbohidratos | 21,0 g |
| Azúcares | 4,9 g |
| Fibra alimentaria | 10,9 g |
| Proteínas | 21,0 g |
| Calcio | 268 mg |
| Magnesio | 279 mg |
| Potasio | 713 mg |
| Vitamina E | 23,9 mg |
El sabor y la textura. Las tostadas tienen un gusto más intenso, con notas a pan y caramelo, y una crocancia seca. Las naturales son más suaves y algo húmedas, y conviene elegirlas para pelar, remojar o hacer leche. Para comer directo o terminar platos, las tostadas rinden más.
Estas no: son almendras tostadas sin sal agregada, por eso sirven igual para recetas dulces que saladas. Si buscás un snack para la picada, en la tienda también están las almendras tostadas saladas.
La porción de referencia es de 30 gramos, que son unas 22 almendras. Para una ensalada de cuatro porciones alcanza con media taza picada, y para una granola casera, una taza por cada tres de avena.
Sí. Picadas van en cookies, budines, brownies y cubiertas de tortas; molidas, en bases de tarta y rellenos tipo frangipane. Como ya están tostadas, en masas que van al horno conviene no pasarse de temperatura para que no se oscurezcan de más.
Procesá las almendras en continuo entre ocho y diez minutos, bajando los bordes con espátula. Pasan de harina a pasta y después a crema, solas, sin agregar aceite. Al tostado le debe la pasta su color dorado y su sabor más intenso.
En frasco hermético, lejos de la humedad, el calor y la luz, cerrando bien después de cada uso. Para guardarlas varias semanas, la heladera cuida mejor sus aceites. Si perdieron el crujido, unos minutos en sartén seca lo recuperan.
Almendras tostadas listas para la granola, la ensalada o la salsa. Llevalas a granel y tenelas siempre a mano.
Producto alimenticio natural. No reemplaza una alimentación variada y equilibrada. Los valores nutricionales son aproximados y pueden variar según el lote y el origen. Conservar refrigerado en envase cerrado. Ante cualquier duda, consultá con un profesional de la salud.
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