Válido para este producto y todos los de la categoría: Alimentos Naturales -> Alfajores, Bombones & Mas, Alimentos Naturales -> Barritas, Snacks, Galletitas & Mas, Alimentos Naturales -> Dulces, Mermeladas & Mas, Despensa -> Endulzantes Naturales, Despensa -> Postres & Gelatinas, Despensa -> Hierbas Naturales, Despensa -> Conservas & Encurtidos, Cosmética & Cuidado de la Salud, Suplementos Naturales -> Suplementos Nutricionales.
Podés combinar esta promoción con otros productos de la misma categoría.
Mucha gente saca la hojita alargada que acompaña al ramillete pensando que es un resto. Es la bráctea, es parte de la planta y es la que le da cuerpo a la taza. El tilo también pide más tiempo que otras infusiones: diez minutos, tapado.
No es una flor suelta ni una hoja: es un conjunto, y eso cambia la técnica.
El ramillete viene con su hoja membranosa adosada. Las dos partes se infusionan: la flor pone el aroma, la bráctea pone el cuerpo.
La flor contiene mucílago, una fibra que se disuelve en agua caliente. Es lo que da esa sensación apenas sedosa en boca que ninguna infusión de hoja logra.
Tiene un dulzor floral propio, con fondo a miel. Es de las pocas infusiones que la mayoría toma sin endulzar y sin extrañar el azúcar.
Es material muy liviano: 50 g ocupan mucho más frasco de lo que uno espera y dan bastantes más tazas de las que parece a simple vista.
El error típico es tratarlo como si fuera manzanilla. Pide más calor y más tiempo.
Dos o tres ramilletes por taza, con la bráctea incluida. Unos 2 a 3 g. No separes la hojita alargada: es la mitad del asunto.
Acá sí conviene el agua recién hervida o muy cerca. La bráctea es un material más duro que un pétalo y necesita calor para entregar.
El doble que la manzanilla. A los cinco minutos la taza está a medio camino: recién cerca de los diez aparece el cuerpo y el color dorado.
Tilo, manzanilla y cedrón: la combinación de infusiones más argentina que hay.
Para armar un frasco de mezcla: 3 partes de tilo · 2 partes de manzanilla en flor · 1 parte de cedrón en hoja. Opcional: una tira de cáscara de naranja seca. Se mide con la misma cuchara para todo, así las proporciones salen parejas.
Mezclá todo en un frasco grande y agitá suave para que se integre sin romper las flores. El tilo va en mayor proporción porque es el que aporta cuerpo y dulzor; el cedrón va en menor porque domina rápido. Para preparar: una cucharada colmada por taza, agua bien caliente, tapado, 8 minutos. Colá sin apretar. Si querés versión de sobremesa en vez de nocturna, invertí las proporciones de tilo y cedrón.
| Producto | Tilo en flor con bráctea (Tilia sp.) |
| Otros nombres | Tila, flor de tilo |
| Parte utilizada | Inflorescencia con su bráctea membranosa |
| Cantidad por taza | 2 a 3 g, o dos a tres ramilletes cada 250 ml |
| Temperatura del agua | Recién hervida o muy cerca del hervor |
| Tiempo de infusión | 7 a 10 minutos, tapado |
| Perfil aromático | Floral y dulce, con fondo a miel |
| Textura | Cuerpo apenas sedoso por el mucílago de la flor |
| Color en taza | Dorado claro |
| Uso tradicional | Infusión de la noche |
| Combina con | Manzanilla, cedrón, lavanda, melisa, cáscara de naranja |
| Conservación | Frasco hermético amplio, sin comprimir, sin luz directa |
| Presentación | Fraccionado en la sucursal, según las opciones del aviso |
Es la bráctea, una hoja membranosa alargada que crece pegada al ramillete de flores y forma parte del producto. No es un resto ni un defecto del envasado: se infusiona junto con la flor y aporta buena parte del cuerpo de la taza. Si la sacás, la infusión queda más floja.
Entre 2 y 3 gramos por taza de 250 ml, que es una cucharada sopera de flor con bráctea. También se puede medir por ramilletes: dos o tres por taza alcanzan. Es un material muy voluminoso, así que se ve mucho más de lo que pesa.
De 7 a 10 minutos, tapado. Es más que la manzanilla o el cedrón, y tiene una razón: la bráctea es un material más duro que una flor suelta y necesita tiempo para entregar. A los 5 minutos la taza todavía está a medio camino.
Floral y dulce, con un fondo a miel. Lo distintivo no es el sabor sino la textura: el mucílago de la flor le da un cuerpo apenas sedoso en boca, algo redondo, que no tienen las infusiones de hoja. La taza sale de color dorado claro.
Con manzanilla y cedrón forma la tríada clásica de la infusión argentina de la noche. También va bien con lavanda, melisa y una cáscara de naranja. Su perfil dulce y su cuerpo lo hacen buena base para mezclar: aporta textura donde las otras solo aportan aroma.
En frasco hermético, en lugar fresco, seco y sin luz directa. Al ser un material tan liviano y voluminoso, conviene un frasco grande y no comprimirlo. Si el color pasa de dorado a marrón apagado y el aroma se va, ya no vale la pena.
Se recomienda consultar con un profesional de la salud antes de consumirlo de forma habitual durante el embarazo y la lactancia, si se toman medicamentos con efecto sedante, o antes de una cirugía programada. No se aconseja administrarlo a niños pequeños sin indicación del pediatra. Ante cualquier reacción inesperada, suspender y consultar.
Casi todo el mundo saca el tilo a los cuatro minutos, como si fuera un saquito, y se queda con agua apenas teñida. Con la bráctea adentro, agua bien caliente y diez minutos tapado, sale otra cosa: dorada, con cuerpo y dulce sola.
Producto natural para infusión. La información sobre su uso tradicional es de carácter general y no constituye consejo médico. No sustituye ningún tratamiento ni el diagnóstico de un profesional. Los usos descritos corresponden a la tradición popular y no implican propiedades terapéuticas comprobadas. Conservar en lugar fresco y seco. Ante cualquier duda, y especialmente en caso de embarazo, lactancia, tratamiento médico o afecciones preexistentes, consultá con un profesional de la salud.
Dietética Callao · Productos naturales