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La fécula de maíz no espesa cuando la sumás: espesa cuando el líquido se acerca al hervor. Entender ese momento es todo, porque de un lado queda una crema con gusto a crudo y del otro, una salsa que se aflojó de tanto revolver.
Cuatro cosas que definen cómo trabaja.
Los gránulos se hinchan recién cerca del punto de ebullición. Antes de eso no pasa nada, y esa espera es lo que hace que muchas cremas se saquen crudas del fuego.
No deja transparencia: da una textura llena, mate y cremosa. Es exactamente lo que se busca en una crema pastelera, una bechamel o el relleno de una tarta.
Una parte de fécula sobre tres de harina en un bizcochuelo o unas pastafrolas hace la miga más tierna y arenosa. En rebozados, deja la costra más crocante.
Bien cocida no deja rastro de gusto propio y el plato sabe a lo que tiene que saber. Si aparece un dejo a crudo, es señal de que le faltó fuego.
El tercero es el que casi nadie respeta.
Una cucharada al ras en medio vaso de líquido frío, revuelta hasta que quede lisa y sin puntos secos. Recién ahí va a la olla.
Volcá revolviendo y subí el fuego hasta que rompa el hervor. Sostenelo un minuto: ese minuto es el que saca el gusto a crudo y fija el cuerpo.
Una vez espesa, dejá de batir y bajá el fuego. Seguir moviendo rompe lo que se acaba de armar y la salsa se afina otra vez.
La preparación donde el punto se ve a simple vista.
500 ml de leche · 4 yemas · 120 g de azúcar · 50 g de fécula de maíz · 1 cucharadita de esencia de vainilla o una cáscara de limón · una pizca de sal.
Calentá 400 ml de leche con la cáscara de limón. Aparte batí las yemas con el azúcar, la sal y la fécula disuelta en los 100 ml de leche fría restantes. Volcá un poco de leche caliente sobre las yemas revolviendo, y devolvé todo a la olla. Fuego medio y batidor constante hasta que rompa el hervor y espese: un minuto más y afuera. Tapá con film en contacto para que no haga costra.
Lo que conviene saber antes de la primera olla.
| Producto | Almidón extraído del grano de maíz |
| Otro nombre | Maicena, por la marca que popularizó el producto |
| Textura que da | Opaca y cremosa, sin transparencia |
| Cuándo espesa | Al acercarse al hervor, no antes |
| Proporción de referencia | 1 cucharada al ras cada 250 ml para cuerpo medio |
| Cómo se incorpora | Disuelta antes en líquido frío |
| Usos | Cremas, salsas, bechamel, rellenos, rebozados y masas |
| La aflojan | El exceso de cocción, el batido posterior y los ingredientes ácidos |
| Conservación | Lugar fresco y seco, envase bien cerrado |
Valores de referencia USDA. Son aproximados y varían según el lote.
| Valor energético | 381 kcal |
| Carbohidratos | 91,3 g |
| Azúcares | 0 g |
| Fibra alimentaria | 0,9 g |
| Proteínas | 0,3 g |
| Grasas totales | 0,1 g |
| Sodio | 9 mg |
Seis dudas que aparecen siempre en el mostrador.
Como referencia, una cucharada al ras cada 250 ml de líquido deja una salsa de cuerpo medio. Para una crema pastelera firme se va al doble. Conviene quedarse corto y agregar después, porque al enfriarse la preparación siempre espesa un poco más de lo que se ve en la olla.
Necesita bastante calor: recién cerca del punto de hervor los gránulos de almidón se hinchan y la preparación toma cuerpo. Por eso una crema que se saca antes de tiempo queda líquida y con gusto a crudo. La regla práctica es dejar que rompa el hervor y sostenerlo un minuto, revolviendo.
Porque se pasó de cocción o se revolvió de más una vez lograda. Cuando el almidón ya gelatinizó, seguir batiendo o hirviendo rompe la estructura y la salsa se vuelve a aflojar. También la aflojan los ingredientes ácidos, como el limón o el vinagre, que conviene sumar al final.
Sí. Maicena es una marca comercial que se volvió nombre común, como pasa con otros productos. El ingrediente es el mismo: almidón extraído del endosperma del grano de maíz, molido hasta polvo fino. Todas las recetas que piden maicena se hacen igual con fécula de maíz.
Se disuelve primero en líquido frío hasta formar una mezcla lisa, y esa mezcla se vuelca sobre la preparación caliente revolviendo. Si el polvo cae seco sobre algo que ya está en el fuego, la parte de afuera de cada grumo gelatiniza al instante y el centro queda sin mojar.
Aguanta mal el congelado: al descongelar, la salsa suele largar agua y perder la textura pareja. Si sabés de antemano que va al freezer, conviene espesar más liviano y corregir el punto al recalentar, o resolverlo con otro almidón.
Sumala al pedido y tenela siempre a mano. En Dietética Callao trabajamos productos naturales y despachamos a todo el país.
Producto alimenticio natural. No reemplaza una alimentación variada y equilibrada. Los valores nutricionales son aproximados y pueden variar según el lote y el origen. Conservar en lugar fresco y seco. Ante cualquier duda, consultá con un profesional de la salud.
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