Verdura deshidratada
La espinaca deshidratada es la verdura que no se marchita en el cajón de la heladera. Se le quitó el agua y guarda el sabor y el color verde intenso de la hoja, en un frasco que dura meses. Se hidrata en minutos o se suma directo a masas, rellenos y salsas, sin lavar, sin cortar y sin tirar nada.
Toda la espinaca que necesitás, justo cuando la necesitás.
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La espinaca fresca dura pocos días. Seca, en frasco cerrado, se mantiene por meses y la usás de a cucharadas, sin desperdicio.
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Sin el agua de la hoja, el sabor y el color quedan concentrados. Una cucharada rinde lo que un buen puñado de hojas frescas.
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Es la forma más simple de hacer pastas, ñoquis, panes y crepes verdes. No agrega agua extra a la masa, así que no cambia las proporciones.
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Nada de lavar hoja por hoja, sacar tallos ni escurrir. Del frasco a la olla. Ideal para las noches en que no hay tiempo de pasar por la verdulería y querés sumar algo verde a la comida.
Según la preparación, se hidrata antes o se suma directo.
Paso 1
Cubrila con agua tibia, apenas lo justo, y dejala cinco a diez minutos. Escurrila bien y usala como espinaca cocida en tartas, canelones y empanadas.
Paso 2
En sopas, guisos, salsas blancas y arroces se suma seca al final de la cocción: se hidrata sola con el líquido de la olla en pocos minutos. Revolvé bien para que no queden grumos y probá de sal al final, porque el sabor se intensifica.
Paso 3
Para teñir masas se mezcla con la harina antes de agregar el líquido. Si está en hojuelas, conviene pasarla antes por el mortero o la procesadora para que el color quede parejo.
El color sale de la espinaca seca, que absorbe la humedad de la papa en lugar de sumarla.
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Un kilo de papas, tres cucharadas de espinaca deshidratada procesada bien fina, un huevo, alrededor de trescientos gramos de harina, sal, nuez moscada y queso rallado para servir.
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Hervé las papas con cáscara, pelalas en caliente y hacelas puré. Sumá la espinaca, la sal, la nuez moscada y el huevo, y mezclá hasta que el verde quede parejo. Agregá la harina de a poco, solo hasta que la masa deje de pegarse. Formá cilindros, cortá los ñoquis y cocinalos en agua hirviendo con sal: están listos cuando suben a la superficie. Serví con manteca y queso.
Un truco: si la masa queda muy húmeda, no la cargues de harina. Sumá una cucharada más de espinaca seca, que absorbe la humedad sobrante y además intensifica el color.
Cómo guardarla para que mantenga el color.
| Producto | Espinaca deshidratada |
| Sabor | Suave, vegetal, más concentrado que la hoja fresca |
| Hidratación | Agua tibia, cinco a diez minutos |
| Uso directo | Sopas, salsas, guisos, arroces y masas |
| Rendimiento | Una cucharada equivale a un buen puñado de hojas frescas |
| Combina con | Ricota, queso, huevo, nuez moscada, ajo, cebolla, papa y crema |
| Dónde suma sabor | Rellenos, pastas caseras, sopas, salsas y panes |
| Conservación | Frasco hermético, lejos de la luz y de la humedad |
| Marca | Dietética Callao |
Lo que más se consulta antes de usarla por primera vez.
Con agua tibia, apenas la necesaria para cubrirla, durante cinco a diez minutos. Después se escurre y se usa igual que la espinaca cocida. Si va a una sopa o salsa, no hace falta hidratarla antes.
Como la hoja fresca es casi toda agua, una cucharada de espinaca seca rinde aproximadamente un buen puñado de hojas frescas. Empezá con poco y ajustá: se puede sumar más al final.
Procesala hasta dejarla fina y mezclala con la harina antes de sumar los huevos. Dos o tres cucharadas por medio kilo de harina dan un verde bien marcado sin cambiar la textura de la masa.
Sí, se puede espolvorear sobre ensaladas, yogur o licuados. En preparaciones frías conviene molerla fina para que se integre y no quede fibrosa.
En tartas, canelones, empanadas, ñoquis, pastas caseras, sopas, cremas, salsa blanca, arroces, tortillas, panes y rebozados. Sirve en cualquier receta que lleve espinaca cocida.
En frasco bien cerrado, lejos de la luz y de la humedad. La luz apaga el color verde y la humedad la apelmaza. Usá siempre una cuchara seca para servirla.
Sin lavar, sin picar y sin que se ponga fea en la heladera: la espinaca deshidratada está lista para tus rellenos, pastas y sopas cada vez que abrís el frasco.
Producto alimenticio natural. No reemplaza una alimentación variada y equilibrada. Conservar en lugar fresco y seco. Ante cualquier duda, consultá con un profesional de la salud.
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