Válido para este producto y todos los de la categoría: Alimentos Naturales -> Alfajores, Bombones & Mas, Alimentos Naturales -> Barritas, Snacks, Galletitas & Mas, Alimentos Naturales -> Dulces, Mermeladas & Mas, Despensa -> Endulzantes Naturales, Despensa -> Postres & Gelatinas, Despensa -> Hierbas Naturales, Despensa -> Conservas & Encurtidos, Cosmética & Cuidado de la Salud, Suplementos Naturales -> Suplementos Nutricionales.
Podés combinar esta promoción con otros productos de la misma categoría.
Las semillas de cardo mariano llegan enteras, con su cáscara. Así se guardan meses sin perder nada. Las molés cuando las vas a usar y las espolvoreás, o las machacás para un té suave, apenas amargo.
Lo que la tradición mediterránea cuenta de esta planta.
Desde la medicina griega y romana, la tradición popular asocia el cardo mariano al hígado. Hoy sigue siendo de las hierbas más pedidas después de temporadas de comidas abundantes.
En el Mediterráneo se comían las hojas tiernas, una vez quitadas las espinas, y la base de la flor, como si fuera un alcaucil chico. La planta entera tenía lugar en la cocina.
En la cáscara de la semilla se concentra la silimarina, el grupo de compuestos por el que se conoce la planta. Por eso la tradición siempre eligió la semilla y no la hoja.
Cuatro razones para tener la semilla y molerla vos.
La semilla tiene aceite propio, y el aceite se pone rancio con el aire y la luz. La cáscara lo protege. Entera y en frasco cerrado, se mantiene meses como el primer día.
Molida, la semilla empieza a perder aroma en pocos días. Con la semilla entera molés una cucharada, la usás y el resto queda intacto en el frasco.
La misma semilla sirve para dos cosas: tostada y molida para espolvorear, o machacada para preparar un té. No hace falta comprar dos productos.
Una semilla entera no admite rellenos. Lo que ves en el frasco es cardo mariano: aquenios oscuros, jaspeados, del tamaño de un grano de arroz grande.
Tostar es opcional; moler, no.
En una sartén seca, a fuego medio, de 3 a 4 minutos moviendo seguido. Cuando huelan a tostado y alguna salte, están. Dejalas enfriar antes de moler.
Molinillo eléctrico de café, pulsos cortos, unos segundos. Buscá una molienda gruesa para espolvorear y más fina para licuados. Molé solo lo de la semana.
Una cucharadita sobre yogur, avena, ensaladas o licuados. Para el té: una cucharadita machacada por taza, agua recién hervida, tapá 10 a 15 minutos y colá.
Semillas tostadas, sésamo y sal gruesa. Queda crocante y rinde varias comidas.
3 cucharadas de semillas de cardo mariano. 3 cucharadas de sésamo. 1 cucharadita de sal gruesa. Una sartén de fondo grueso, un mortero o molinillo y un frasco con tapa.
Tostá el cardo mariano en la sartén seca, 3 minutos. Sumá el sésamo y seguí 2 minutos más, hasta que se dore. Dejá enfriar en un plato. Molé todo grueso con la sal: tienen que quedar trocitos. Guardalo en el frasco, en la heladera, y usalo dentro de la semana sobre arroz, huevos, palta o verduras al horno.
La misma semilla se comporta distinto según cómo la guardes.
| Enteras | Molidas | |
| Duración | Meses | Unos días |
| Dónde guardar | Frasco cerrado, lugar fresco y oscuro | Heladera, bien tapadas |
| Aroma | Queda encerrado en la cáscara | Se libera y se va perdiendo |
| Uso ideal | Stock de la alacena | Espolvorear o licuar en el día |
| Producto | Semillas de cardo mariano |
| Planta | Cardo mariano (Silybum marianum) |
| Parte usada | Semillas, que botánicamente son los frutos |
| Formato | Enteras, con cáscara |
| Sabor | Suave, a fruto seco, con fondo amargo |
| Molienda | Molinillo eléctrico; mortero para molienda gruesa |
| Preparación en té | Machacadas, 10 a 15 minutos tapadas |
| Conservación | Enteras: fresco, seco y oscuro · Molidas: heladera |
| Marca | Dietética Callao |
Molidas o en té. Molidas, se espolvorea una cucharadita sobre yogur, avena, ensaladas o licuados. Para el té, se machaca una cucharadita, se cubre con agua recién hervida, se tapa y se deja reposar de 10 a 15 minutos antes de colar.
Se pueden, pero se aprovechan poco. La cáscara es dura y la semilla entera suele pasar casi sin masticarse. Molerlas o machacarlas justo antes de usarlas es lo que abre la semilla.
Con un molinillo eléctrico de café, en pulsos cortos de pocos segundos. Si las tostás antes y las dejás enfriar, se quiebran más fácil. En mortero conviene machacarlas grueso: la cáscara resiste bastante.
Tienen un sabor suave, parecido al de un fruto seco, con un fondo levemente amargo. Tostadas, gana el tono de fruto seco. En té, el amargor se nota un poco más.
Enteras, en frasco hermético, en un lugar fresco, seco y oscuro: así duran meses. Molidas, en la heladera y bien cerradas, para usar dentro de la semana.
Molidas, se llevan bien con sésamo, girasol y lino en mezclas para espolvorear. En té, una hoja de menta o una tira de cáscara de limón acompañan el fondo amargo sin taparlo.
Una semilla con siglos de tradición, lista para tu molinillo o tu taza. Sumala a tu pedido.
No se recomienda en embarazo, lactancia ni en niños. Evitalo si tenés alergia a plantas de la familia de las margaritas, como la manzanilla o el árnica. Si tomás medicación, consultá antes con tu médico: el cardo mariano puede interactuar con algunos fármacos. Uso tradicional: no reemplaza un tratamiento médico.
Producto alimenticio natural. No reemplaza una alimentación variada y equilibrada. Conservar en lugar fresco y seco. Ante cualquier duda, consultá con un profesional de la salud.
Dietética Callao · Productos naturales