Válido para este producto y todos los de la categoría: Alimentos Naturales -> Alfajores, Bombones & Mas, Alimentos Naturales -> Barritas, Snacks, Galletitas & Mas, Alimentos Naturales -> Dulces, Mermeladas & Mas, Despensa -> Endulzantes Naturales, Despensa -> Postres & Gelatinas, Despensa -> Hierbas Naturales, Despensa -> Conservas & Encurtidos, Cosmética & Cuidado de la Salud, Suplementos Naturales -> Suplementos Nutricionales.
Podés combinar esta promoción con otros productos de la misma categoría.
Casi todos lo hierven pensando que así sale más concentrado, y lo que consiguen es amargor. El agua se lleva a hervor, se apaga el fuego y recién ahí entra la flor. Quince minutos tapada y sale ese rojo rubí con acidez de arándano que hace famosa al agua de jamaica.
No es hoja ni flor: es cáliz, y eso explica casi todo.
Mientras manzanilla o cedrón juegan con el aroma, acá manda la acidez. Buena parte del peso del cáliz son ácidos orgánicos: el perfil recuerda al arándano.
Las antocianinas del cáliz dan un rojo intensísimo. Ojo con la mesada, los repasadores y las tablas de madera: mancha de verdad y cuesta sacarlo.
Es de las pocas infusiones que gana enfriada. La acidez se vuelve refrescante y el color se luce en el vaso. En México es la bebida de mesa por default.
Después de colar quedan rehidratados y con sabor. Van a mermelada, a salsas o como relleno. En la cocina mexicana no se tiran.
Tres pasos, y el primero es el que casi todos hacen mal.
Hervís el agua, apagás, y recién ahí sumás la flor. Si la hervís junto con el agua, salen los taninos y aparece un amargor que ya no se corrige.
40 g por litro y 15 minutos tapado. Si la querés más fuerte, subí la cantidad de cálices. Dejarla una hora no la concentra: solo la pone áspera.
Si la vas a endulzar, hacelo con la infusión todavía tibia. En frío el azúcar no se integra y te queda un fondo granuloso en la jarra.
El método mexicano, que es el que mejor resultado da.
40 g de hibiscus (unas 4 cucharadas colmadas) · 1 litro de agua para la infusión · 1 litro de agua fría para diluir · azúcar, miel o endulzante a gusto · jugo de medio limón · hielo · opcional: 2 rodajas de jengibre fresco.
Enjuagá los cálices con agua fría para sacarles el polvillo. Llevá el litro de agua a hervor y apagá el fuego. Sumá el hibiscus y el jengibre si lo usás, tapá y dejá 15 minutos. Colá sin apretar demasiado los cálices y guardalos aparte. Con el concentrado todavía tibio, endulzá y revolvé hasta disolver. Sumá el litro de agua fría y el jugo de limón. A la heladera al menos una hora: bien fría es otra cosa. Si te quedó fuerte, más agua; si quedó floja, la próxima subí a 50 g.
| Producto | Hibiscus en cálices secos (Hibiscus sabdariffa) |
| Otros nombres | Flor de jamaica, rosa de jamaica, karkadé, sorrel |
| Parte utilizada | Cáliz seco, no el pétalo |
| Proporción | 40 g por litro para agua de jamaica |
| Temperatura | Agua recién hervida, con el fuego ya apagado |
| Tiempo de infusión | 15 minutos, tapado. No hervir |
| Perfil | Ácido y frutal, cercano al arándano, con fondo floral |
| Color | Rojo rubí intenso. Mancha superficies y géneros |
| Otros usos | Mermeladas, salsas, helados, cócteles, colorante natural |
| Combina con | Limón, jengibre, canela, menta, chía, mezcal |
| Conservación | Frasco hermético, fresco, seco y sin luz directa |
| Presentación | Fraccionado en la sucursal, según las opciones del aviso |
Sí, es la misma planta: Hibiscus sabdariffa. En Argentina se dice hibiscus, en México flor de jamaica, en Egipto karkadé y en el Caribe sorrel. Cambia el nombre según el país, pero el producto es el mismo.
Unos 40 gramos por litro, que es el estándar mexicano para el agua de jamaica. Con menos queda aguada y desteñida. Si la querés más intensa, sumá más flor en vez de más tiempo: alargar la infusión no la concentra, la amarga.
Porque el hervor prolongado extrae taninos y deja un fondo amargo y astringente que tapa la acidez frutal. Lo correcto es llevar el agua a hervor, apagar el fuego y recién ahí sumar la flor, dejándola 15 minutos tapada.
Ácido y frutal, parecido al arándano, con un fondo floral. La acidez es real y marcada: viene de los ácidos orgánicos del cáliz, que representan buena parte de su peso. Por eso casi siempre se toma endulzado, aunque sin azúcar funciona muy bien acompañando comida picante.
No es el pétalo sino el cáliz, la estructura carnosa que rodea la semilla y que queda en la planta después de que cae la flor. Al secarse se vuelve rojo intenso y quebradizo. Por eso el producto no parece una flor: son cálices.
Sí. Después de colar la infusión, los cálices rehidratados sirven para hacer mermelada, para picarlos en salsas o para rellenar tacos y empanadas. En México es un uso habitual y evita tirar lo que todavía tiene sabor.
Se recomienda consultar con un profesional de la salud antes de consumirlo de forma habitual durante el embarazo y la lactancia, o si se está bajo tratamiento médico, en particular con medicación para la presión arterial o diuréticos. Por su acidez, quienes tengan sensibilidad gástrica pueden preferir tomarlo bien diluido y con comida. Ante cualquier reacción inesperada, suspender y consultar.
Con 40 gramos armás dos litros de una bebida de color imposible y acidez real, que se banca perfecto llevar poca azúcar o ninguna. En verano dura dos días en la heladera, aunque en general no llega.
Producto natural para infusión y uso culinario. La información sobre su uso tradicional es de carácter general y no constituye consejo médico. No sustituye ningún tratamiento ni el diagnóstico de un profesional. Los usos descritos corresponden a la tradición popular y culinaria, y no implican propiedades terapéuticas comprobadas. Conservar en lugar fresco y seco. Ante cualquier duda, y especialmente en caso de embarazo, lactancia, tratamiento médico o afecciones preexistentes, consultá con un profesional de la salud.
Dietética Callao · Productos naturales