Y eso cambia cómo se cocina. Cada especia de la mezcla tiene su punto de quemado, así que el curry entero se comporta como la más delicada: fuego bajo, un minuto, y enseguida el líquido.
Cuatro consecuencias de que sea una mezcla y no un solo ingrediente.
Cada especia de la mezcla resiste distinto el calor. Alcanza con que se pase una para que todo el plato tome ese fondo amargo. Por eso el curry pide fuego bajo.
Es una fórmula pensada para funcionar junta. Resuelve con una cucharadita lo que de otro modo serían cinco frascos y varias pruebas hasta dar con la proporción.
Buena parte de sus aromas se disuelven en aceite o en leche de coco, no en agua. Por eso los currys llevan un medio graso y no salen igual en un caldo magro.
No existe un curry único: la fórmula cambia según quién lo prepare. Oler y probar una pizca antes de largarlo al plato te dice cuánto poner.
El orden importa más que la cantidad.
Cebolla, ajo y jengibre en aceite hasta que la cebolla esté transparente. El curry no va sobre el aceite solo: necesita la base ya hecha.
Fuego medio-bajo, el curry y a revolver. Uno o dos minutos, hasta que perfume fuerte. Si el sofrito está muy caliente, corré la olla del fuego antes.
Leche de coco, tomate, caldo o yogur. Corta la cocción de las especias y arma la salsa. A partir de ahí ya podés cocinar tranquilo el tiempo que pida la receta.
Cuatro porciones. Con garbanzos de lata sale en media hora; con secos, remojados desde la noche anterior.
500 g de garbanzos cocidos
1 lata de leche de coco
1 lata de tomate triturado
1 cebolla grande picada
3 dientes de ajo
1 cucharada de curry
2 cucharadas de aceite
Sal, y hojas de cilantro para servir
Rehogá la cebolla en el aceite hasta que quede transparente, unos ocho minutos. Sumá el ajo picado y cociná un minuto más.
Bajá el fuego al mínimo y agregá el curry. Revolvé uno o dos minutos: cuando el perfume llene la cocina, está listo.
Sumá el tomate triturado enseguida y cociná cinco minutos. Después la leche de coco y los garbanzos escurridos.
Cociná a fuego bajo veinte minutos, hasta que la salsa espese. Salá al final y terminá con hojas de cilantro fresco.
Para tener a mano antes de cocinar.
| Producto | Mezcla de especias molidas en polvo |
| Presentación | 50 g |
| Perfil | Cálido y aromático, con color dorado característico |
| Cantidad por plato | 1 a 2 cucharaditas cada 4 porciones |
| Cuándo sumarlo | Al sofrito, fuego medio-bajo, 1 a 2 minutos |
| Medio ideal | Aceite, manteca o leche de coco: la grasa transporta el aroma |
| Va bien con | Garbanzos, lentejas, pollo, zapallo, coliflor, arroz, huevo |
| Conservación | Frasco hermético, en alacena, lejos de la luz y del calor |
Dudas concretas de gente que recién arranca con el curry.
Una cucharadita para cuatro porciones si recién lo empezás a usar, y hasta dos si te gusta marcado. Conviene arrancar con poco: al ser una mezcla, el exceso no se corrige sumando otra cosa, porque ya trae varias especias jugando juntas.
Porque se quemó. Al ser una mezcla, cada especia tiene su punto: algunas aguantan más fuego que otras. Basta que se pase una para que aparezca el amargor. Por eso va a fuego medio-bajo y no más de uno o dos minutos.
Después del sofrito y antes del líquido. Con la cebolla ya transparente, bajá el fuego, sumá el curry y revolvé uno o dos minutos hasta que perfume. Enseguida el caldo, el tomate o la leche de coco. Si dudás, apagá el fuego antes de sumarlo.
No. Los dos son mezclas de especias, pero el curry suele llevar cúrcuma, que le da el color amarillo, y el garam masala no. Además el garam masala se suma al final de la cocción, casi como un perfume, mientras que el curry va al principio.
Con garbanzos y lentejas, con zapallo y coliflor asados, en sopas de verdura, en salsas con leche de coco, en huevos revueltos y en aderezos para ensaladas. En cocina vegetariana funciona muy bien porque aporta profundidad sin necesidad de carne.
En frasco hermético, en la alacena y lejos del calor de la hornalla. Al ser una mezcla molida, pierde intensidad más rápido que las especias enteras. Si al abrirlo ya no perfuma de entrada, conviene usar más cantidad o renovarlo.
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Producto alimenticio natural. No reemplaza una alimentación variada y equilibrada. Los valores nutricionales son aproximados y pueden variar según el lote y el origen. Conservar en lugar fresco y seco. Ante cualquier duda, consultá con un profesional de la salud.
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