Las semillas de anís son el grano de Pimpinella anisum, la especia de la panadería de siempre. Van apenas machacadas dentro de la masa y el calor del horno las abre. No es el anís estrellado: esa es otra planta y va en la olla.
Cuatro usos concretos, tres de cocina y uno de taza.
La especia de las rosquitas, del pan casero y de las galletitas de panadería. Va dentro de la masa y se queda ahí: no se retira.
Con manzana, pera o membrillo forma un dúo clásico. Se suma al almíbar en un saquito de gasa, así perfuma sin dejar granos sueltos en el plato.
Es la semilla que se macera en alcohol con azúcar para el anisado de casa, y la misma que da su carácter al ouzo griego y al pastis francés.
Una cucharadita en agua caliente, tapada cinco minutos. La tradición popular la asocia al final de la comida, sola o con unas hojas de menta.
Tres pasos: cómo romperlas, cuánto poner y en qué momento sumarlas.
Un golpe de mortero o el lomo del cuchillo. Rotas liberan mucho más aroma que enteras, pero sin llegar a polvo: molidas se apagan en días.
Cada 500 gramos de harina. Es dulce y penetrante: de más, la masa queda con un fondo empalagoso que ya no se corrige.
Van mezcladas con la harina, nunca directo al líquido. Así se reparten parejas y no quedan concentradas en un rincón de la masa.
El secreto está en el primer paso, no en la masa.
500 g de harina · 100 g de azúcar · 100 ml de aceite neutro · 100 ml de vino blanco o jugo de naranja · 1 cucharadita de semillas de anís · 1 cucharadita de polvo de hornear · la ralladura de 1 limón · una pizca de sal · azúcar extra para rebozar.
Calentá el aceite con las semillas a fuego bajo un minuto, hasta que largue perfume, y dejalo entibiar: ahí está todo, porque la grasa se lleva el aroma y lo reparte por la masa entera. Mezclá los secos, hacé un hueco y sumá el aceite frío, el vino y la ralladura. Amasá solo hasta unir. Armá rosquitas del grosor de un dedo, pasalas por azúcar y horneá a 180 °C de 15 a 18 minutos, hasta que estén doradas abajo.
Los datos del producto tal como llega al frasco.
| Producto | Semillas de anís en grano, enteras |
| Marca | Dietética Callao |
| Planta | Pimpinella anisum |
| Otros nombres | Anís verde, anís común, matalahúva |
| No confundir con | Anís estrellado, que es otra planta y otro uso |
| Parte utilizada | Fruto seco, del tamaño de un grano de arroz chico |
| Perfil aromático | Dulce y cálido, anisado, de perfume persistente |
| Cantidad de referencia | ½ cucharadita cada 500 g de harina |
| Combina con | Limón, naranja, manzana, membrillo, hinojo, canela |
| Molienda | Apenas machacadas en mortero, en el momento de usarlas |
| Conservación | Grano entero, frasco hermético, sin luz ni calor |
Medidas de referencia para arrancar y después ajustar a tu gusto.
| Preparación | Cantidad | Cómo se suma |
| Masas dulces y panes | ½ cdita cada 500 g de harina | Machacadas, con los secos |
| Rosquitas y galletitas | 1 cdita cada 500 g de harina | Calentadas antes en el aceite |
| Infusión | 1 cdita por taza | Enteras, 5 minutos tapada |
| Almíbar de fruta | 1 cdita por litro | En saquito de gasa, y se retira |
| Anisado casero | 2 cdas por litro de alcohol | Enteras, en maceración |
Lo que más se consulta en el mostrador.
Sobre todo en masas: rosquitas de anís, pan casero, galletitas y masas dulces de panadería. También van al almíbar de la fruta cocida, se maceran en alcohol para el anisado casero y se toman en infusión. Media cucharadita cada 500 gramos de harina alcanza para que el perfume atraviese la masa entera.
No conviene: son plantas distintas y se comportan distinto. El grano es la semilla de Pimpinella anisum y se queda dentro de la masa. El estrellado es el fruto de un árbol asiático, va entero en cocciones largas y se retira antes de servir. Comparten el anetol, el compuesto del aroma, pero el grano perfuma en el horno y el estrellado manda en la olla.
Media cucharadita cada 500 gramos de harina para panes y masas dulces, y hasta una entera si querés que se note fuerte, como en las rosquitas. Pasarse deja un fondo empalagoso que después no se corrige.
Apenas machacadas, no molidas. Un golpe de mortero o el lomo del cuchillo rompe el grano y libera mucho más aroma. En polvo, en cambio, pierde el perfume en pocos días: conviene romperlo en el momento y en la cantidad justa.
Una cucharadita de semillas por taza, agua caliente sin llegar al hervor y cinco minutos tapada. Tapar es lo que evita que el aroma se vaya con el vapor. Tradicionalmente se toma en la sobremesa, sola o con unas hojas de menta.
En grano entero, en frasco hermético, lejos de la luz y del calor. Así aguantan el aroma más de un año. El problema nunca es que se echen a perder, sino que se apaguen: si abrís el frasco y casi no huele, ya cumplió.
Elegí la presentación en el selector. Empezá por las rosquitas y después probalo en un almíbar de manzana.
Producto alimenticio natural para uso culinario. No reemplaza una alimentación variada y equilibrada. Los usos de infusión mencionados corresponden a la tradición popular y no implican propiedades terapéuticas comprobadas. Conservar en lugar fresco y seco. En caso de embarazo, lactancia o tratamiento médico, consultá con un profesional de la salud.
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