El ajo en polvo ahumado suma ajo y fondo de fuego en un solo paso, y no tiñe. Ahí está la diferencia con el pimentón ahumado: este entra en una mayonesa, en un puré o en un aderezo blanco sin dejar rastro de color.
Cuatro cosas que hace este y no hace el ajo molido de siempre.
Una mayonesa, un puré o una salsa blanca quedan igual de claros. Con pimentón ahumado eso no se puede: el rojo aparece siempre.
Ajo y humo juntos, sin tener que sumar dos productos ni calcular dos cantidades. Media cucharadita y el plato ya tiene las dos cosas.
Una hamburguesa de lentejas o un guiso sin carne ganan el cuerpo que normalmente aporta el chorizo. Es de los recursos más usados en cocina vegetariana.
Espolvoreado sobre papas fritas recién sacadas del aceite, pochoclos o chips, se pega y se queda. Es sabor de snack sin abrir un paquete.
Es más intenso que el ajo común. Tres pasos y no falla.
Un cuarto de cucharadita para cuatro porciones, probá, y recién ahí sumá más. El humo crece en el plato mientras reposa.
Aceite, mayonesa, manteca o crema. En grasa tibia se reparte parejo y suelta el ahumado. En aceite humeante se quema y amarga.
Sobre papas recién fritas, verduras asadas o una provoleta que sale del horno. Sin cocción, el ahumado se siente mucho más.
Sin fuego y sin licuadora: acá el producto trabaja solo, en frío. Rinde un pote chico.
Para tener a mano antes de cocinar.
| Producto | Ajo deshidratado y molido, con sabor ahumado |
| Presentación | 50 g |
| Perfil | Ajo con fondo ahumado. No pica y no tiñe |
| Molienda | Fina, se disuelve en líquidos y grasas |
| Cantidad por plato | ½ cucharadita cada 4 porciones |
| Cuándo sumarlo | Con la grasa tibia, o al final en crudo |
| Combina con | Pimentón, comino, orégano, pimienta, cebolla en polvo |
| Conservación | Frasco hermético, lejos del vapor y de la luz |
Dudas concretas de gente que lo tiene en la alacena.
Para dar sabor a ajo y fondo de parrilla al mismo tiempo, sin cambiar el color del plato. Va en mayonesas y aderezos blancos, papas fritas caseras, hamburguesas, choripanes vegetarianos, provoletas y todo lo que necesite gusto a fuego sin pasar por la parrilla.
Media cucharadita cada cuatro porciones. Va menos que el ajo molido común porque el ahumado suma su propia intensidad. Conviene arrancar con un cuarto de cucharadita y probar: el humo tapa fácil el resto de los sabores y no se puede sacar.
El pimentón ahumado tiñe todo de rojo; el ajo en polvo ahumado no cambia el color. Por eso el ajo sirve en preparaciones blancas o claras, como una mayonesa, un puré o un aderezo, donde el pimentón dejaría una mancha rojiza que no siempre se busca.
El polvo se disuelve y desaparece; el grano se queda entero y va largando sabor durante la cocción. Para salsas, aderezos y mezclas secas va el polvo. Para cocciones largas o donde quieras que el ajo se sienta en trocitos, va el grano.
Con pimentón, comino, orégano, pimienta negra y cebolla en polvo. Va muy bien con carne, cerdo, papas, legumbres y quesos. En cocina vegetariana es el recurso para que una hamburguesa de lentejas o un guiso sin carne tengan profundidad.
En frasco hermético y lejos del vapor de la cocina, que es lo que lo apelmaza. El aroma ahumado es lo primero que se pierde con el calor y la luz, antes incluso que el sabor a ajo. Si al abrir el frasco ya no sentís el humo de entrada, pasó su mejor momento.
Mayonesas, papas fritas, hamburguesas, provoletas, adobos, guisos de legumbres, verduras asadas. Donde falte ese fondo de fuego y no puedas manchar de rojo, va este. En Dietética Callao.
Producto alimenticio natural. No reemplaza una alimentación variada y equilibrada. Los valores nutricionales son aproximados y pueden variar según el lote y el origen. Conservar en lugar fresco y seco. Ante cualquier duda, consultá con un profesional de la salud.
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